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Un brasileño enamorado de Asturias elabora queso Gamonéu

Edson llegó a Cangas de Onís desde Barcelona hace ya 150 días. Ilusión, una maleta semivacía y el objetivo de aprender los secretos para elaborar el queso de Gamonéu; eso era todo lo que trajo Edson a Asturias. Procedente de Río Grande do Sul, la comunidad brasileña más al Sur del país, cuando llegó a la ciudad condal, se instaló en casa de uno de sus hijos y, desde allí, se dedicó a viajar a Extremadura, Castilla, Galicia, País Vasco… viajes cortos que tenían como objetivo conocer pastores, ganaderos y agricultores, pero con los que había comenzado el contacto a través de las RRSS.

La casualidad y una serie de conocidos le trajeron hasta Cangas de Onís desde su campamento base catalán. Concretamente le trajeron hasta Juan Campillo, propietario desde hace más de cuarenta años de la Quesería Sobrecueva, elaboradora de Gamonéu del Valle. Vino para pasar una semana, como ya había hecho con otros lugares, pero Asturias le robó el corazón: “Nada más pisar esto me quedé impresionado. Es un lugar increíble. Me enamoré de su paisaje, de la hospitalidad y del carácter de la gente. El Gamonéu me pareció un queso espectacular, la cueva… increíble”, afirma Edson.

La jornada comienza a las cinco de la mañana, y desde esa hora hasta mitad de mañana, Juan y Edson comparten faena de manera silenciosa, observándose el uno al otro. Luego se despiden hasta por la tarde, cuando retoman las tareas. Hacen una media de 4 quesos al día y suben a la cueva, en los Lagos, donde se dejan los quesos reposar y curar.